Los que estamos en el negocio del marketing on line hace tiempo, particularmente email marketing, somos espectadores de una realidad que va cambiando constantemente para ajustarse a las nuevas reglas y restricciones que imponen los grandes dominios (Yahoo, Hotmail, Gmail, AOL, etc) en su lucha por minimizar el nivel de correo indeseado (SPAM) que reciben sus usuarios.
Concretamente, cuando contamos con una base de suscriptores importante, digamos más de 10o mil y con los que deseamos tener una frecuencia de comunicación diaria, debemos prestar mucha atención al estricto cumplimiento de las mejores prácticas para asegurar que la mayor cantidad de mensajes lleguen al inbox del destinatario y no se pierdan en la carpeta “spam”.
Hasta hace un año atrás, la tarea de ”deliverability” se limitaba a cumplir con dichas prácticas y mantener un nivel de quejas inferior al 0.001% de manera de que el dominio de destino no bloquee la IP de nuestro servidor de correo y/o aparezca la misma en una lista negra y nos perjudique notoriamente la performance de la campaña. Sin embargo, en este último año se sumó otra variable a la ecuación, el “engagement”.
Desde el punto de vista general de marketing, la definición de engagement se puede traducir en lo siguiente:
Engagement: mide el grado de respuesta del consumidor cuando el mismo es expuesto a una publicidad, patrocinio, etc.
Esta nueva variable es hoy en día tomada en cuenta por los grandes dominios para medir la respuesta del usuario ante el envío de emails desde una misma combinación de IP y From Domain para determinar si el email debe ser entregado en la carpeta SPAM o en el Inbox.
En términos prácticos, si la mayoría de nuestros suscriptores responden de manera positiva a una campaña, esto es, abriendo los mensajes (alto open rate), marcándolo como no SPAM y/o clickeando (alto click rate), los sucesivos mensajes de esta combinación IP-from de origen serán más susceptibles a ser entregados a la carpeta inbox. Si por el contrario, los usuarios no abren los mails, los marcan como SPAM, no los sacan de la carpeta SPAM, etc., es de seguro que los sucesivos mensajes serán dirigidos a la carpeta de SPAM o JUNK.
La combinación de esta nueva variable, junto con las mejores prácticas mencionadas, constituye la base para construir un nivel de reputación ante los dominios de destino. En otras palabras, resulta crítico realizar una correcta segmentación de nuestra base de suscriptores de manera de enviar a cada segmento contenido que les resulte relevante y genera una respuesta positiva, es decir un alto “enganche” o “engagement”.